EN 13779

Ventilación de los edificios no residenciales

Requisitos de prestaciones para los sistemas de ventilación y climatización.

La norma se aplica al diseño y a la realización de los sistemas de ventilación y climatización para los edificios no residenciales, caracterizados por la ocupación humana, salvo las aplicaciones en procesos industriales. La norma define los parámetros principales importantes para dichos sistemas. La norma no contempla los edificios con ventilación natural.

La norma, sometida a revisión, hace hincapié en alcanzar un ambiente confortable y sano en el interior de los edificios mediante el uso de sistemas de ventilación con costes aceptables de gestión. Especifica las prestaciones del sistema filtrante demandadas en un sistema de ventilación para obtener una buena calidad del aire interior (CAI), partiendo de la calidad exterior. El aire exterior se clasifica en 3 niveles, desde ODA 1, donde el aire es limpio, salvo una contaminación temporal (ej. polen), hasta ODA 3 donde el aire contiene concentraciones elevadas de gases y de partículas.

Según los “efectos colaterales” de estas substancias, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los valores de límite de concentración para los siguientes contaminantes en el interior

La norma EN 13779:2007 regula la ventilación de edificios que no sean de viviendas y contiene principios generales e instrucciones para instalaciones de ventilación y aire acondicionado y sistemas de refrigeración de espacios. La calidad del aire ambiente, el aire de admisión, el aire de extracción y del aire fresco se clasifica según distintos criterios en dos hasta cinco clases.

Requisitos de prestaciones para los sistemas de ventilación y climatización.

La norma se aplica al diseño y a la realización de los sistemas de ventilación y climatización para los edificios no residenciales, caracterizados por la ocupación humana, salvo las aplicaciones en procesos industriales. La norma define los parámetros principales importantes para dichos sistemas. La norma no contempla los edificios con ventilación natural.

La norma, sometida a revisión, hace hincapié en alcanzar un ambiente confortable y sano en el interior de los edificios mediante el uso de sistemas de ventilación con costes aceptables de gestión. Especifica las prestaciones del sistema filtrante demandadas en un sistema de ventilación para obtener una buena calidad del aire interior (CAI), partiendo de la calidad exterior. El aire exterior se clasifica en 3 niveles, desde ODA 1, donde el aire es limpio, salvo una contaminación temporal (ej. polen), hasta ODA 3 donde el aire contiene concentraciones elevadas de gases y de partículas.

Según los “efectos colaterales” de estas substancias, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los valores de límite de concentración para los siguientes contaminantes en el interior:

Pollutant Limit concentration in the air Exposure time Limit concentration in the air
μg/m3 Ppm
CO 8 hours 10000 9
PM10 1 year 40
PM2,5 1 year 15
Total PM 1 year 100
O3 8 hours 120 0.06
COV 1 hour 500

Para la contaminación exterior se siguen tomando como referencia los PM10 (diámetro de las partículas hasta 10 micras). Sin embargo, en lo que atañe a la protección de la salud, crece la convicción de que se ha de prestar atención a partículas mucho más pequeñas. Para los contaminantes gaseosos, la norma se refiere a las concentraciones de CO2, CO, NO2, SO2 y COV.

Orientativamente, la siguiente tabla relaciona el nivel de calidad del aire exterior con la concentración (anual) de los contaminantes citados y con la zona geográfica:

Category Geographical area CO mg/m3 CO2 ppm SO2 μg/m3 NO2 μg/m3 Tot. PM mg/m3 PM10 μg/m3
ODA1 Rural area <1 350 < 5 5 ÷ 35 < 0.1 < 20
ODA2 Suburban area (or small town) 1 ÷ 3 375 5 ÷ 15 15 ÷ 40 0.1 ÷ 0.3 10 ÷ 30
ODA3 Polluted city centre 2 ÷ 6 400 10 ÷ 50 30 ÷ 80 0.2 ÷ 1.0 20÷ 50

La clasificación del aire interior en los edificios se subdivide en las 4 categorías; se parte con IDA1, que indica el grado de calidad más alto hasta IDA4, que representa una baja calidad del aire interior.

Resulta imposible efectuar una definición precisa de las categorías porque depende de la naturaleza de las fuentes contaminantes y de la distinta percepción de los sujetos o de los efectos sobre la salud; uno de los métodos prácticos para la clasificación usa la concentración de CO2, que representa un buen indicador para la emisión de bioefluentes humanos pero no en cuanto a la cantidad absoluta de aire. Para obtener una indicación del flujo del aire suficiente para disponer de una calidad adecuada del aire, se puede usar otro indicador, la tasa de aire exterior por persona.

La tabla siguiente resume la clasificación de la calidad del aire interior según los métodos prácticos descritos

Category CO2 level above the one in ODA Amount of outdoor air per-head [m3/h/person] Areas where smoking is not allowed
Typical range [ppm] Default value [ppm] Typical range [ppm] Default value [ppm]
IDA 1 ≤ 400 350 54 72
IDA 2 400 ÷ 600 500 36 ÷54 45
IDA 3 600 ÷ 1000 800 22 ÷36 29
IDA 4 > 1000 1200 < 22 18

Filtros recomendados según EN 13779

EN 13779 especifica claramente la clase del filtro necesaria para alcanzar la calidad del aire interior elegida. Las clases de los filtros se expresan en función de EN 779:2002. Según la EN 13779, se deduce también que, por ejemplo, en el centro de una ciudad, si deseamos una calidad media o alta del aire interior en los locales, no será suficiente un filtro de partículas sólidas sino también un filtro que retenga los contaminantes gaseosos.

Outdoor Air IAQ (indoor air quality)
IDA1 IDA2 IDA3 IDA4
ODA1 F9 F8 F7 F5
ODA2 F7/F9 F6/F8 F5/F7 F5/F6
ODA3 F7/GF/F9 F7/GF/F9 F5/F7 F5/F6

GF= filtro para gas (carbón activo o filtro químico)

La norma EN 13779 facilita indicaciones también sobre los tiempos para el cambio del filtro: “Los filtros se han de cambiar cuando la pérdida de carga alcanza la pérdida de carga final especificada, o cuando no se respeten las condiciones higiénicas especificadas, si esto ocurre antes.

Si se pueden prever las horas de funcionamiento del sistema, se pueden usar como criterio de sustitución de los filtros de la siguiente forma:

  • El prefiltro se ha de cambiar después de 2.000 horas de funcionamiento o al máximo después de un año.
  • La segunda etapa de filtración y los filtros en sistemas de expulsión de aire o de recirculación se han de cambiar después de 4.000 horas de funcionamiento o al máximo después de 2 años.
  • Por razones higiénicas, el filtro se ha de cambiar en otoño, cuando no subsiste el peligro de polen y esporas.
  • Si las demandas son rigurosas, los filtros se pueden cambiar en primavera, tras las estaciones en las que se enciende la calefacción para eliminar los productos olorosos derivados de la combustión.”